Mostrando entradas con la etiqueta Andy Garcia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Andy Garcia. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de mayo de 2026

Especial Cannes 2026 - Tercera parte - Películas fuera de competencia





LA BATAILLE DE GAULLE: L’ÂGE DE FER (La batalla De Gaulle: La edad de hierro) (Un relato conmovedor del recorrido de Charles de Gaulle durante la Segunda Guerra Mundial, desde su ascenso como líder militar hasta su aparición en la política francesa entre 1940 y 1945)

De Antonin Baudry, director francés de Le chant du loup (El canto del lobo, 2019)

Elenco de La bataille de Gaulle: Simon Abkarian, Simon Russell Beale, Florian Lesieur, Benoît Magimel, Annamaria Vartolomei, Mathieu Kassovitz, Loïc Corbery, Niels Schneider, Félix Kysyl, Karim Leklou, Tom Mison, Kacey Mottet Klein, Thierry Lhermitte, Campbell Scott, Grégoire Colin, Daniel Betts, Pip Torrens, Stephen Campbell Moore.

 

 


KARMA (En un pueblo del norte de España, Jeanne intenta rehacer su vida con Daniel, quien desconoce su turbulento pasado. Un día, su ahijado de seis años desaparece misteriosamente y Jeanne se convierte en la principal sospechosa)

De Guillaume Canet, actor y director francés que dirigió Astérix & Obélix: L'empire du milieu (Astérix y Obélix: El Reino del Medio, 2023), Lui (2021), Nous finirons ensemble (Pequeñas mentiras para estar juntos, 2019), Rock'n Roll (Cosas de la edad, 2017), Blood Ties (Lazos de sangre, 2013), Les petits mouchoirs (Pequeñas mentiras sin importancia, 2010), Ne le dis à personne (No se lo digas a nadie, 2006), Mon idole (2002)

Elenco de Karma: Marion Cotillard, Luis Zahera, Denis Ménochet, Leonardo Sbaraglia, Anne Le Forestier, Alain Blázquez, Ferran Font, Vincent Treguier, Stivell Pérot.

 

 


DIAMOND (Joe Diamond, un hombre atormentado por su pasado, utiliza su excepcional ingenio y su aguda capacidad de observación para descubrir verdades ocultas y resolver crímenes en este relato negro contemporáneo)

De Andy Garcia, el actor cubano-norteamericano que dirigió también The Lost City (En nombre del odio,2005) y el documental, Cachao...como su ritmo no hay dos, 1993)

Elenco de Diamond: Brendan Fraser, Bill Murray, Dustin Hoffman, Robert Patrick, Rosemarie DeWitt, Danny Huston, Vicky Krieps, Yul Vazquez, Rachel Ticotin, Carmine Giovanazzo, Demián Bichir, Dominik García, La Tanya Richardson Jackson, Mark Neveldine, Mews Small, Ritchie Montgomery, Daniella García.

 

 


FORSAKEN / L’ABANDON (El abandono) Muestra los últimos días de Samuel Paty, un profesor que se convirtió en una figura destacada de la información francesa.

De Vincent Garenq, director francés de Présumé coupable (Presunto culpable, 2011), L'enquête (La investigación, 2014), Au nom de ma fille (El secreto de Kalinka, 2016), Comme les autres (Como los demás, 2008)

Elenco de L'abandon: Emmanuelle Bercot, Nedjim Bouizzoul, Emma Boumali, Étienne Guillou-Kervern, Antoine Reinartz.

 



CRESCENDO (antes Objet du délit/Objeto del delito) (Tras bambalinas de una ambiciosa producción de la ópera "Las bodas de Fígaro", las tensiones aumentan cuando surge una acusación de agresión sexual, poniendo en peligro la producción y obligando a todos a tomar postura)

De Agnès Jaoui, actriz y directora francesa de Place publique (Llenos de vida, 2018), Au bout du conte (Un cuento francés, 2013), Parlez-moi de la pluie (Háblame de la lluvia,2008), Comme une image (Como una imagen, 2004), Le goût des autres (El gusto de los otros, 2000)

Elenco de Crescendo: Agnès Jaoui, Daniel Auteuil, Eye Haïdara, Claire Chust, Oussama Kheddam, Lucie Gallo, Tiphaine Daviot, Vincenzo Amato, Emmanuel Barrere, Christian Gazio, Adrien Hay, Patrick Mille, Maxine Pambet, Hervé Pierre, Emmanuel Salinger, Jacques Weber.

 



HER PRIVATE HELL (Su infierno privado) (de Un thriller hipnótico y desquiciado con una historia original que promete mucho glamour, sexo y violencia)

De Nicolas Winding Refn, director dinamarqués de Circus Maximus (2023), The Neon Demon (El demonio de neón, 2016), Only God Forgives (Solo Dios perdona, 2013), Drive (Drive: Acción máxima velocidad, 2011), Valhalla Rising (2009), Bronson (2008), Pusher (El traficante, 1996), Pusher II (2004), Pusher III (2005)

Elenco de Her Private Hell: Sophie Thatcher, Dougray Scott, Diego Calva, Shioli Kutsuna, Kristine Froseth, Charles Melton, Havana Rose Liu, Hidetoshi Nishijima, Aoi Yamada, Jason Hendil-Forssell, Boy Ewald.


jueves, 16 de agosto de 2018

Mamma Mia! Vamos otra vez


A veces cuesta creer que los productores sean tan ineptos, más en cuestiones de sentido común, en las que hasta la mercera de la esquina que tiene menos show-business que monja de clausura aconsejaría lo contrario. Pero empecemos por el principio.


Mamma mia!, el originario musical londinense, se convirtió en el ejemplo más conspicuo de lo que dio en llamarse el jukebox musical, o sea el que se arma con las canciones más populares de tal cantante o cual grupo. En este caso, como es bien sabido, se basaba en las canciones del grupo pop sueco ABBA, que universalizó durante unos años sus melodías. El argumento no podía ser más endeble, la hija de Donna va a casarse y quiere saber quién es su padre, tiene tres posibles candidatos, porque ni la misma Donna sabe a ciencia cierta cuál de ellos es. Todo viene de a tres. Donna tiene dos amigas con las que integraba un grupo musical, Donna y las Dínamo. La hija de Donna, Sophie tiene también dos amigas incondicionales. Tanto las amigas de Donna como las de Sophie no tienen más vida que la de ser satélites de las mencionadas. El argumento no maneja ninguna subtrama, todo es ultra básico de tan elemental. Uno de los posibles padres, Harry, es homosexual, pero es como quien dice filatelista, porque no mira a nadie, no tiene necesidad de compañeros sexuales o parejas, es tan asexuado como un almohadón. Subrayo estos detalles porque dan cuenta de la superficialidad del esquema dramático. Es más, se supone que Donna es un espíritu libre porque usa “dungarees”, lo que nosotros llamamos “jardinero” y otros países definen como “mono”.


Detalles al margen, el musical fue un éxito por dos elementos, la híper reconocible y verificable música de ABBA y una desaforada alegría, como de fiesta dionisíaca, digo, ya que la acción transcurría en una isla griega. (Se dice que no hubo función de la versión teatral que no terminara con el público bailando en los pasillos)


10 años después de la transcripción cinematográfica del éxito teatral que significó otro jalón en la carrera de Meryl Streep, los productores deciden hacer una segunda parte y modifican un elemento clave del éxito: la alegría. ¿Cómo? Matando a Donna, que es como matar la gallina de los huevos de oro. Y ¿por qué? ¿Meryl Streep se negaba a repetir el papel? No, vuelve a la franquicia. ¿Meryl Streep pidió una cifra astronómica para reprisar su rol? No sé cuánto pidió, pero aquí está, en versión espíritu en el final del film. Entonces, ¿por qué? Sabrá Dios, los designios de los productores son tan inescrutables como los divinos. Matada la alegría y suplantada por una tierna melancolía, quedaba solo la música de ABBA. En versión Lado B, porque en la Mamma Mia! de 2008, ahora la uno, habían agotado todos los éxitos resonantes. No soy un experto en ABBA y sé que para esta película se compusieron canciones especiales, no sé cuáles son, aunque sospecho que la que canta Meryl al final debe ser nueva, muy bonita por cierto (ojo, puede estar equivocado y dicha canción ser tan vieja como Dancing Queen). Como sea, para esta segunda parte, de las que no usaron en la primera, les quedaron Waterloo y Fernando, y algunas otras que lejos están de ser Guau. Tanto es así que en momentos claves, cuando todo está por caerse por el despeñadero del aburrimiento, vuelven Mama Mia!, y Dancing Queen para apuntalar el esquicio.


En resumen, de los dos elementos que aseguraron el éxito, a uno lo dinamitan (el personaje de Donna) y del otro raspan lo que queda del frasco.


Y ¿con qué procuran llenar el vacío que dejan? Con la historia anterior de Donna, que ya en la uno, habían pausterizado bastante. Cuando empieza sabemos que no puede decir cuál es el padre porque eran tiempos de descontrol, de haga el amor y no la guerra, de la despreocupación pre SIDA, y uno supone que Donna es un auténtico espíritu libre, pero al rato entran los tres posibles padres, burgueses exitosos y muy ricos, y la fantasía de la libertad y del descontrol desaparece, y uno supone con razón que la supuesta lujuria de haber dormido con tres hombres, no a la vez, pero sí simultáneamente, se debió a algún recreo casual, descontando que con uno de ellos, el homosexual, fue un acto de piedad o de generosidad. En tiempos de empoderamiento de la mujer, esta justificación del personaje suena a conservadurismo retrógrado, y hasta la misma Meryl Streep se pone a siglos de distancia de los personajes de Kramer versus Kramer, La amante del teniente francés o África mía, auténticas precursoras de la liberación femenina de atavismos patriarcales.


Lo que se sospechaba en la primera parte, se confirma en esta segunda. Donna se acostó con los tres casi virginalmente, de tan inocentes y cándidas que son las circunstancias en las que se dio este sexo muy blanco. Donna joven es interpretada por la omnipresente Lily James, porque en estos últimos tiempos aparece por todos lados, y enfrenta con demasiado brío canciones horribles y diálogos y situaciones sin ninguna gracia. La pobre sabe que en el fondo su parte se cae a pedazos y por eso la actúa como una cocainómana necesitada de una próxima dosis. En paralelo a cómo llegó Donna a embarazarse de Sophie, vemos a Sophie embarazada (¡de un varón!, si hay una tercera o cuarta parte tendrá que ser alrededor de ¡Don!, o sea el fin de esta franquicia matriarca) sola, porque su pareja encontró un trabajo en Nueva York, y así la vemos secundada por un ex latin lover, Andy García, en la puesta a nuevo del hotel de Donna para una reinauguración triunfal, aplazada por una tormenta, que posibilitará que los que todavía no llegaron, lleguen.


Y cuando todo parecía perdido, algo de lo que había en el original se recupera. Llegan tres barcos llenos de gente cantando y bailando Dancing Queen. En la proa del primero el gran Stellan Skargard, con los brazos abiertos como Kate Winslet en Titanic es sostenido por el glorioso Colin Firth, en plan Leonardo Di Caprio, y uno no puede evitar sonreír, porque la intertextualidad siempre es divertida, y en cine, como es medio obvia, no necesita más que la erudición de haberse expuesto a algunos éxitos masivos. (Más tarde habrá otra cuando Colin Firth imite algunos pasos del Travolta febril del sábado por la noche, o cuando en el final-final, Firth, Skarsgard y el eternamente apuesto Pierce Brosnan aparezcan en uniformes ABBA) Pero la escena es lograda no solo por la referencia a Titanic, sino porque la enjundia de la hasta ese momento pedestre coreografía se eleva un poquito, ojo, un poquito, lo que se muestra parece más a un baile sincronizado en un crucero gay que a un ballet Fosse, pero en comparación con lo que traíamos ¡es un momento deslumbrante!  


Y al ratito nomás hace su entrada triunfal Cher, que no en vano es Cher, y arrastra su leyenda, aunque no se pueda mover mucho por el temor a romperse algún hueso (el tiempo es cruel) y se empareja con un feliz Andy García, encantado de volver a ser un galán por un instante. Cher canta entonces Fernando y para situarla históricamente, evocan una revuelta social en México en el 58 (¿se referirán a la del 68 y se equivocaron?, ¿hubo alguna en el 58?, no sé, no soy un experto en historia mejicana)


Y como andamos sobre los finales, en el bautizo del niño, hace su aparición en versión fantasma, bueno, claro, Meryl Streep. Con dungarees (jardinero, mono) faltaba más, y Streep no es Streep tampoco al divino botón, y la película alcanza esos volúmenes emocionales que solo provocan los grandes de raza, entre los que obviamente está Streep.


Y para recuperar en algo el ánimo festivo que debió caracterizar a esta franquicia, un final a toda orquesta con tooooodoooo el elenco, los jóvenes y sus versiones mayores, y uno vuelve a preguntarse para qué mataron a Donna, a la que interpretada por Meryl Streep, podrían haber vuelto a reunir con Cher, como en la lejana Silkwood (Mike Nichols, 1983)y darles como madre e hija algunas líneas ingeniosas. Todo pudo haber girado alegremente sobre los roles maternos, Cher, se supone que es la díscola madre de Streep, a su vez muy cuestionada en su rol maternal por el hermoso retoño corporizado por la divina Amanda Seyfried. No sé, quizá el afán de hacer solo plata termine por estupidizar a los productores.


Ah, aunque no del todo desarrolladas con felicidad, son buenas las intervenciones del aduanero que confronta las fotos del pasaporte con la apariencia actual de los portadores y la dueña de la taberna que no se calla nada, y su hijo líder de un grupo musical discutible. Poco, muy poco, pero peor, es nada. Bah, a veces es mejor nada, que un bodrio evitable.

Dirigió (es una manera de decir) Ol Parker.

Gustavo Monteros


jueves, 12 de julio de 2018

Los Intocables

Desde no hace mucho, está disponible en Netflix una película que desata una gran cantidad de endorfinas: Los intocables (1987) de Brian De Palma. Ideal para descubrir o repasar cuando no se halla nada nuevo digno de ver. Y entre sus muchas virtudes, tiene un elenco de antología. 

Gustavo Monteros