viernes, 26 de junio de 2026

Por razones de fuerza mayor...

 ...nos tomamos una pausa. Volvemos en agosto. Y no olvide, en caso de duda, elija un clásico (reciente, no tanto, lejano, legendario, antiquísimo) ¡Nos vemos a la vuelta! 

Gustavo Monteros












viernes, 19 de junio de 2026

Benito Lynch por tres


 

Parece haberse salido con la suya. En la ciudad de La Plata apenas un par de escuelas llevan su nombre (una de gestión privada y la otra, pública), la plazoleta que está frente a la placa del caserón ya derruido donde vivió, y una biblioteca. Y sabrá Dios si los alumnos, los que pasan por la plazoleta o los socios de la biblioteca tienen idea de quién era el hombre detrás del nombre y a qué debe su fama.

 

Cien años atrás todos sabían quién era Benito Lynch y si no habían leído sus novelas, conocían sus tramas y personajes. Pero él era un hombre muy reservado, poco sociable, misantrópico.

 

No siempre había sido así, de joven fue lo opuesto. Aunque un día se retiró de la vida pública, se encerró en la casona familiar y casi ni salía. Vivió recluido los últimos 20 años de su vida, a medida que perdía la audición y daba de comer el pescado diario al yacaré del estanque de su jardín (su padre había sido hombre de campo, diputado provincial, director del zoológico e intendente de La Plata).

 

Comenzó publicando cuentos, pero fueron sus novelas de ambiente gauchesco las que llamaron la atención. La segunda, Los caranchos de La Florida en 1916 le dio un nombre y la séptima, El inglés de los güesos, en 1924 le dio la fama que lo perseguiría hasta su muerte en 1951.

 

Toleró el éxito y el reconocimiento con paciencia y sin falsa modestia. En vida se negó a que reeditaran sus libros, que si lo fueron a su deceso y con tal resonancia que pasaron a integrar el canon de lo que había que leer en las escuelas.

 

Sus libros reflejaban la realidad que él conoció de chico cuando vivieron un tiempo en Bolívar, pero que ya no existía cuando se publicaron. Los cambios sociales, económicos, de tratamiento de clases y género cambiaban con celeridad, aunque los problemas humanos que abarcaban no perdían vigencia. De a poco las modas inhabilitaron su literatura y lo que Benito Lynch ambicionaba se produjo: el abandono y el olvido.



Antes, en el apogeo de su vigencia, tres novelas suyas se llevaron al cine. En 1938, Alberto de Zavalía dirigió Los caranchos de La Florida, con guion del propio Zabalía y Carlos Aden. La trama se centra en un triángulo pasional conformado por el hijo Panchito (José Gola), que vuelve de Europa donde estuvo estudiando cinco años, el padre Don Pancho (Domingo Sapelli) y la Marcelina (Amelia Bence), hija de los aparceros.

 

Cuando antes de ver la película, leí una sinopsis parecida, pensé que me aburriría cuál hongo. Pero no, al triángulo central hay que sumarle unos cuantos personajes a cuál más atractivo, que interfieren en la acción con sus anhelos y sus traiciones.

 

El director Zavalía enreda bien el nudo antes de empezar a desatarlo. De allí que la trama se siga siempre con un interés que no decae. Más allá de unos primitivismos propios de la época en que se filmó, la narración cinematográfica es sostenida y elocuente. Las actuaciones son buenas y despiertan adhesiones y rechazos según lo que pongan en acción.

 

La copia conseguible es pobre, sin embargo, se oye muy bien. Alguien se tomó la molestia de filtrar ruidos, definir volúmenes, clarificar diálogos. Incluso con presbiacusia se entiende todo. Hay un problemita, sin embargo, una escena se ve dos veces, una a continuación de la otra. Error técnico que no se repite.

 

Alberto de Zavalía llegaría a ser uno de los autores más destacados del cine argentino. Y dirigía y fotografiaba muy bien a Delia Garcés que supo ser su esposa. Delia Garcés es una de las estrellas más refulgentes de nuestro cine, aquí no está, pero es imposible hablar de Zavalía sin mencionar a Garcés.


En 1940, Carlos Hugo Christensen dirigió El inglés de los güesos, con guion propio. El argumento gira alrededor de la estadía en casa de unos aparceros de un inglés que vino a desenterrar huesos de indios cerca de la laguna del lugar.

 

Los aparceros tienen dos hijos, una chica de unos 15 años y un varón de unos 10. La chica detestará al inglés con toda su ansia al principio, para después enamorarse de él.

 

Al contrario de la película de Zavalía, esta a pesar de preciosismos que más tarde deleitarían al público de Christensen, es bastante mala. Para empezar, sabrá Dios por qué decisión artística, los personajes hablan a los gritos. Más cuando no se entienden, porque todos hablan español, menos el inglés, claro, aunque se da maña con el idioma local (aparte de los consabidas y graciosas metidas de pata con el género y el número). Por momentos dan la impresión de estar sordos.

 

El conflicto principal de tan azucarado, parece bobo. La chica, al margen de estrenarse en el amor, tiene un obvio despertar sexual. Este aspecto se da por sobreentendido y lo ignoran por completo.

 

Al inglés se lo salva de culpa y cargo. Se supone que no hizo nada para desatar este amor-pasión, pero ¿es tan así? No hace nada adrede, aunque por momentos, estimula lo que la chica siente.

 

El hermano de la chica tiene un perrito blanco, un Westie, creo. Perdón una Westie porque en la película es una perrita. ¡Se actúa todo le perrite! Es de una expresividad envidiable. Es una de las mejores actuaciones caninas de la historia del cine. Verla casi vale la película. Casi, repito, la película está muy poco lograda. La buena historia merecería una remake que le sacara jugo.


En 1961 Rubén W. Cavalloti dirigió El romance de un gaucho, sobre otra novela de Lynch, esta vez con guion de Ulises Petit de Murat.

 

Un chico de unos 18 años (Walter Vidarte), hijo de una viuda (Lydia Lamaison) se enamora de la esposa (Julia Sandoval) de una pareja (el marido es Rolando Chávez) de recién afincados en la zona.

 

Otra vez el centro de la trama es el amor-pasión. Pero esta vez el protagonista tiene un rasgo trágico que desata más de una desgracia: su estupidez.

 

Con más simpatía podríamos decir que su falla trágica es en realidad la juventud, porque los errores que comete son de no tener contención ni guía ni posibilidad de redención. Puede ser, pero para mí, perdonen la franqueza, me parece un imbécil que, por no razonar jamás, hace una metida de pata tras otra. Ni en el final se permite un asomo de sensatez.

 

El uruguayo Cavalloti no es un autor cinematográfico. Fue más bien un artesano eficiente al que se le podía encargar proyectos comerciales, tales como comedias sin pretensiones o películas de cantantes, pero aquí me provocó una linda sorpresa.

 

Si se lo proponía podía trascender su experiencia y dar una muy buena película. Porque esta es eso, una muy buena película. Por supuesto, los gauchos son parientes cinematográficos de los cowboys. Más allá de los miles de diferencias, unos y otros andan a caballo por inmensidades. Y en 1961, Cavalloti hace acopio de los westerns que vio y lo gasta en darnos una del oeste, solo que esta vez en la pampa. El final el glorioso. La copia no es muy buena, pero se oye bien, algo es algo.

 

¿Por qué se me ha dado por proponer y defender antiguallas? Porque tenemos que volver a construir una identidad. Tenemos un bagaje cultural impresionante y hay que desentrañarlo otra vez y enorgullecernos de él.

 

No somos una hojita en el viento para que venga cualquier idiota a soplarnos. Tenemos que ponernos de pie, erguirnos y caminar firmes. Si nos reconocemos en nuestra inmensa cultura, por ahí dejamos de hacer estupideces. No pensar, no recordar es imitar al gauchito de la última película comentada, o sea hacer macanas.

 

Y hay que contradecir a Benito Lynch. ¿Cómo un autor como él va a estar en el abandono y el olvido? ¡Que se deje de joder y asuma que, por más que le pese, él es un buen novelista!

Gustavo Monteros

Las tres películas se hallan en YouTube 





viernes, 12 de junio de 2026

Programa doble - Hoy: La cena y Fackham Hall

 


Los españoles (¡Dios los bendiga!) han logrado circunscribir comedias (irremediablemente dramáticas, pero comedias al fin) durante y en las postrimerías de la Guerra Civil. Ejemplos notables: ¡Ay, Carmela! (Carlos Saura, 1990), La vaquilla (Luis García Berlanga, 1985), Las bicicletas son para el verano (Jaime Chávarri, 1984), ¡Biba la banda! (Ricardo Palacios, 1987), Madregilda (Francisco Regueiro, 1993), La corte de Faraón (José Luis García Sánchez, 1985), Espérame en el cielo (Antonio Mercero, 1988), entre otras.

 

El secreto para poder reírse hasta de la Guerra Civil quizá radique en no juzgar a ningún personaje de antemano, incluso a los más nefastos, y darles a todos, los buenos y los crueles, motivaciones claras para sus acciones. Así cuando accionen, lo harán con propósitos discernibles, y el público puede que no condone, se identifique o compartan lo que hagan, pero los comprenderán, incluso cuando los rechacen. Algo así como rechazo que mengano mate a zutano, pero entiendo por qué lo hace. Tener presentes motivaciones claras quita monstruosidad, los personajes serán deleznables, pero siguen siendo humanos. El drama y la comedia son siempre efectivos, en la medida de lo humano, si se inclinan para las excelsitudes o las monstruosidades se vuelven distantes y aburridos.

 

Ahora vuelven a las andadas con La cena (Manuel Gómez Pereira, 2025). La excusa argumental es sencilla y complejas sus derivaciones.

 

Es 1939, la Guerra Civil hace dos semanas que ha terminado y el General Franco decide que haya una cena de festejos en el Hotel Palace.

 

Hay unos cuantos inconvenientes a vencer, el principal y no menor de ellos, es que el lujoso hotel no está en funcionamiento. Sus instalaciones se usan temporariamente como un hospital.

 

Tampoco hay cocineros o camareros disponibles, los que desempeñaban esos puestos, algunos están prisioneros a punto de ser fusilados y otros, los del lado triunfante, están tan pobres y hambrientos como los perdedores.

 

Pero como dice el dicho inglés “When there´s a will, there’s a way”, que bien se traduce como “Querer es poder”, porque hasta lo imposible puede allanarse si hay ganas.

 

La cena es una comedia coral (tanto de texto como de enredos) con doble comando, por el lado de la Milicia, está el teniente Medina (Mario Casas) y por el lado de los civiles, el gerente del hotel, Genaro (Alberto San Juan).

 

La cosa se basa en una obra de teatro de José Luis Alonso de Santos, con guion del dramaturgo mencionado y de Yolanda García Serrano, Joaquín Oristell y el director Manuel Gómez Pereira, que tiene copiosos antecedentes en la comedia, como que ha dirigido, entre otras, Salsa rosa (1992), ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? (1993), Todos los hombres sois iguales (1994), Boca a boca (1995), El amor perjudica seriamente a la salud (1996), Entre las piernas (1999), Off Key (2001) (su incursión en Hollywood, el elenco lo conformaban Joe Mantegna, Danny Aiello y George Hamilton), Cosas que hacen que la vida valga la pena (2004) y Reinas (2005). O sea, el hombre tiene su experiencia y aquí la luce.  



Los ingleses no solo se superan en policiales de crímenes de pueblitos, también saben reír, no en vano se habla del British Humour. Y a la hora de la parodia no serán el Mel Brooks de El joven Frankenstein (1974) o el Jim Abrahams, el David Zucker o el Jerry Zucker de ¿Dónde está el piloto? (Airplane!, 1980), pero si se lo proponen les pueden competir en logros y carcajadas.

 

En Facklam Hall (Jim O’Halon, 2025) con la complicidad de los guionistas Steve Dawson, Andrew Dawson y Tim Inman se ríen (¡Dios los perdone!) de nada más ni nada menos que de ¡Downton Abbey! Catedral televisiva de Julian Fellowes de 52 episodios, divididos en 6 temporadas, que inició en 2010 y terminó en 2015 y que concluyó en tres películas, Downton Abbey, la película (Michael Engler, 2019), Downton Abbey: A New Era / una nueva era (Simon Curtis, 2022) y Downton Abbey: The Grand Finale / El gran final (Simon Curtis, 2025).

 

Este monumento serial, como algunos otros que han sido o que serán (The Sopranos, Breaking Bad, Game of Thrones, entre los indiscutibles) para algunos más que una serie es una religión.

 

De ahí que, a los más devotos, esta película que comentamos, les parezca una herejía. Aunque los menos solemnes y con restos de humor, la hallarán regocijante y la más de las veces, muy cómica.

 

La parodia es el género bastardo por excelencia. Y es parasitario, depende de algo ya establecido. Carece de toda originalidad y pureza. Y si en el drama o en la alta comedia premiamos la corrección, la prolijidad, el esmero y la elegancia, en la parodia, para que sea efectiva, hay que permitirse todo, la vulgaridad, el doble sentido, la escatología, sin privarse de buenas líneas, gags certeros y resoluciones brillantes.

 

Hay que respetar a rajatabla la máxima del music-hall que ante un chiste flojo decía: “Es malo, pero va sumando”. Sumar, sumar, sumar es el mandamiento. Porque un chiste malo puede dar pie a uno bueno y este a uno muy bueno y así se va sumando, hasta que la riqueza alcanzada se prodiga en sonrisas, risas y carcajadas incontenibles.

 

El argumento, como corresponde al género, es tenue y burla al original. Eric (Ben Radcliffe), un huérfano criado por las monjas (que sospechamos no es tan huérfano) recibe el encargo de llevar una carta para Lord Davenport (Damian Lewis), cabeza de Fackham Hall. Accidentalmente lo confunden con alguien que viene a buscar trabajo y termina de lacayo, olvidándose de la carta a entregar.

 

Lord Davenport y su nobilísima esposa, Lady Davenport (Katherine Waterson) pueden perder la propiedad si Rose (Thomasin McKenzie) o Poppy (Emma Laird) no se casan con el primo Archibald (Tom Feldon).  Rose no quiere saber nada de casarse y la tarea recae en Poppy, pero no se necesita ser vidente para presumir que Poppy y Archibald ni serán felices ni comerán perdices.

 

Fackham Hall (que puede pronunciarse para que suene como Fuck them all (algo así como “A la mierda con todos ellos”) como buena parodia que es respeta aquello de no privarse de nada y es una sucesión de gags y chistes, que van desde los más nuevos hasta algunos manidos y antediluvianos.

 

Usan todos los recursos verbales y van desde la literalidad (o sea no entender metáforas y tomar todo racional o lógicamente (ejemplo, el policía toca la puerta y dice cuando le abren: “Vengo por el asesinato de Lord Tanto”, que obtiene como respuesta “Llega tarde, ya lo cometieron”), a la puntuación errada, que es cuando alguien al leer no hace el punto seguido donde va y al unir con la oración siguiente dice una barbaridad. Ejemplo: un cura dice en una boda: “Pueden besarse los chicos del coro” cuando en realidad debe leer: “Pueden besarse. Los chicos del coro cantarán el Ave María”.

 

Y los gags van desde el viejísimo de enganchar la rueda de la bicicleta en la raya del culo de alguien hasta el novedoso de que los nobles son tan vagos e inútiles que los sirvientes parados detrás de ellos les sostienen las tazas con las que beben.

 

Cuando los tiempos son malos, suelen florecer distintas formas de comicidad. Estos tiempos son tan malos que hasta la comicidad escasea. Bienvenidas entonces estas dos comedias que hacen reír con buenas armas y muy oportunamente.

Gustavo Monteros


viernes, 5 de junio de 2026

Programa doble - Hoy: ¡Arriba el telón! - Del cuplé al tango


 

Virginia Luque, con justicia y merecimiento, fue apodada “La estrella de Buenos Aires” No le quedó medio por triunfar: el teatro, la radio, el cine y la televisión la vieron brillar. Su fuerte era el canto. Tenía una voz muy bella y bien timbrada. El gastado adjetivo aterciopelada, en su caso le cuadraba justo. Comenzó de muy chica y grandes nombres, como Francisco Canaro, Cátulo Castillo, Azucena Maizani, entre otros, fueron muy generosos con ella.

 

Y en esta lista de próceres de la cultura argentina, no debe faltar el nombre de Manuel Romero, que la dirigió en su penúltima película Arriba el telón o El patio de la morocha (1951). Romero ya la había dirigido antes en Un tropezón cualquiera da en la vida (1949) y en La historia del tango (también de 1949).

 

Dice Wikipedia de Manuel Romero: “fue un comediógrafo, letrista de tango, director de cine y productor de teatro de revista argentino. Fue uno de los directores más prolíficos e influyentes del cine clásico argentino, especialmente a través de la productora Lumiton. Como letrista de tangos, consiguió numerosos éxitos perdurables a lo largo del tiempo.”

 

Tanta prolificidad lo hacía más expeditivo que quisquilloso. En las películas tendía a ser sencillo, rodar lo más rápido posible para terminar más pronto que tarde.

 

El rodaje de Arriba el telón o El patio de la morocha debió agarrar a Manuel Romero con el caballo cansado. Era la tercera que rodaba ese año de 1951. Antes había hecho Derecho viejo y la gloriosa El hincha, con Enrique Santos Discépolo y Diana Maggi.

 

Se trataba de una comedia musical con el detrás de escena del montaje de una revista y el argumento era ramplón. Dice la sinopsis oficial: “La nieta del sereno de un teatro que se va a demoler tiene el sueño de ser una cancionista de éxito como su madre y el hijo del dueño del teatro lo hace posible.”

 

De base estaba el repetido conflicto de clases en el romance protagónico. La chica (Virginia Luque) representaba a la clase trabajadora y el chico (Juan Carlos Mareco, Pinocho) a la burguesía de aires aristocráticos. La resolución, claro, estaba cantada. La chica se haría estrella y el chico que ya venía con inclinaciones artísticas optaría por el arte antes que la familia.

 

La trama se resolvía en cuatro o cinco sets todos de estudio (prácticamente no hay exteriores). Y la gran parte era cubierta por planos generales de varios minutos (el plano secuencia ni se les pasaba por la cabeza, traía más problemas de logística que resoluciones). Alguno que otro plano medio para dar variedad, sin casi primeros planos. El todo luce torpe, descuidado.

 

Lo impecable pasaba por lo musical. Eran conscientes de lo que vendían (la voz de Luque) y ponían en ello especial cuidado. Las orejas, agradecidas.

 

Habría que hacer una investigación de cuándo las coreografías en el cine hispanoamericano dejaron de ser pobres y elementales. (Por el tema del cuplé que mencionaremos a continuación, vi películas musicales españolas, mexicanas y argentinas de fines de los años cincuenta y las coreografías son más de amontonar gente alrededor del o de la cantante que otra cosa. Los pasos lucen poco profesionales, los movimientos son básicos y por momentos todos hacen una cosa diferente, como si se los hubiera librado a su suerte. Los bailarines más que contribuir, hacen bulto, son como estatuas del decorado que se mueven para dar más volumen.)



Desde los orígenes del mundo del espectáculo lo que no ha cambiado es la regla aquella de que, si algo tiene éxito, se repite la fórmula hasta agotarla.

 

En la década del cincuenta, Sarita Montiel venía traficando nostalgia por el cuplé en muchas de sus películas. En 1957 este tipo de canción fue dominante en su El último cuplé, que dirigió Juan de Orduña. Tuvo un éxito arrollador y los productores cinematográficos pusieron a cuánta chica que cantaba a hacer cuplés en películas que avisaban la presencia de estos temas ya desde el título.

 

En 1958 se hicieron: Aquellos tiempos del cuplé, con dirección de Mateo Cano y José Luis Merino, con Lilián de Celis en el protagónico; y la que comentaremos, Del cuplé al tango, de Julio Saraceni, con Virginia Luque. En 1959 fue el turno de Miss Cuplé, con dirección de Pedro Lazaga y el protagónico de Mary Santpere, y de Y después del cuplé de Ernesto Arancibia con nuestra conocida Marujita Díaz.

 

Pero nosotros nos concentraremos en la de Virginia Luque. La trama esta vez es un poquito más compleja, al menos en comparación con la de Arriba el telón o El patio de la morocha.

 

Hay dos tiempos. Arrancamos en los años anteriores a la Primera Guerra Mundial. Estamos en Madrid y en el teatro triunfa Pepita Cádiz (Virginia Luque), la secunda en guitarra, su hermano Jaime (José Comellas). Una noche en el público hay cuatro dibujantes argentinos Ernesto Fernández (Fernando Siro), Camilo Croti (René Jolivet), Juan Carlos Gorner (Juan Carlos Galván) y Osvaldo Lavalle (Orlando Marconi).

 

Ernesto terminará conquistando a Pepita. Eventualmente se casarán. Por la muerte de su padre, Ernesto deberá regresar a Buenos Aires. Pepita se quedará a cumplir el contrato que la ata al teatro y después se unirá a Ernesto. Algo que no sucederá.

 

Pepita tendrá una hija, Violeta (ya mayorcita también Virginia Luque) y morirá a poco de parir.

 

Terminada la guerra y retornados los viajes transatlánticos, Jaime se llevará a la niña Violeta a ver si encuentran a Ernesto. Se alojan en una pensión, donde vive también Ramírez (Tito Lusiardo), un eximio bailarín de tango que le infundirá a Violeta su pasión por el dos por cuatro. Algo que Jaime rechaza de plano, Violeta solo debe cantar cuplés.

 

A todo esto, Violeta anda por sus veintitantos. Ramírez hará que Violeta triunfe con el tango, gracias a la ayuda de Julián Moreno (Osvaldo Miranda), que se enamorará de Violeta, aunque no será correspondido, porque ella noviará con Jorge Acuña Figueroa (Rodolfo Salerno), un ricachón que en un principio no podrá casarse con Violeta porque es una doña nadie (pero como no lo es en realidad porque su padre es Fernández Dávila, al tener el abolengo requerido, el tránsito al altar se verá despejado).

 

El guion es de Abel Santa Cruz, un señor talentoso que enriqueció la trama de esta vida de cantantes con unas cuantas vueltas, en las que hay amantes despechadas y desencuentros azarosos.

 

No es su culpa, es la del género, el melodrama encumbrado, pero hay momentos de psicología cero, ejemplo, el reencuentro entre padre e hija, por convención de género se tenía que hacer por una canción, pero si se hiciera así en la vida, hay un infarto seguro, y si sobrevivís, ni te cuento el trauma, enriquecés a cuatro psicoterapeutas, ¡seguro!

 

Del cuplé al tango es mucho más película que Arriba el telón o El patio de la morocha tanto en cuidados formales como en desarrollo de trama. Comparte con la anterior que su fuerte es el canto de Virginia Luque, un placer de aquellos.

 

Me puse a ver estas películas porque andaba con ganas de que me cantaran y bailaran en castellano. Por lo que dije antes, bailar (salvo los momentos de Tito Lusiardo) me bailaron poco y mal, pero me cantaron como los dioses.

 

El cine argentino clásico puede parecer anticuado en muchos aspectos, pero tiene estrellas de una calidad irrepetible. Hay que acercar el viejo cine a las nuevas generaciones. Hay que construir identidad. No venimos de un zapallo ni de un repollo. Las formas, las modas, los estilos en apariencia son obsoletos, pero el amar, las ganas de triunfar, tener sueños no se oxidan. Estas dos películas y todas las que tienen cuplé en su título pueden verse en YouTube.

Gustavo Monteros

viernes, 29 de mayo de 2026

E Cannes va



 

Y Cannes llegó y se fue. Dejó (algunos dicen que más pronunciados, no sé, no creo) lo que deja estos último años, decepción y desasosiego. Es que los autores (grandes maestros ya no hay) andan anonadados ante el advenimiento de la ultraderecha por todos lados. No es que los muchachos no sepan qué decir, es que la ultraderecha, que es terraplanista y esas cosas, tira todo tan para abajo que desorienta. Es muy bajo caer en su terreno, pero si elevás la respuesta, ¿entienden algo sus seguidores?

 

En este Cannes, como es habitual, hubo polémica con los premios. Mínima esta vez, porque la discusión estuvo en el orden. Al margen de los específicos (mejor director, guion, actor, actriz), el jurado da tres premios que se suponen sin orden de mérito. Pero hay quienes los ven como primer premio (la Palma de Oro), segundo (Grand Prix) y tercero (Gran premio del jurado)

 

La palma se la llevó Fiordo del rumano Mungiu, el Grand Prix, Minotauro del ruso Zviaguintsev que competía por Letonia, y el gran premio del jurado fue para The Dreamed Adventure de la alemana Grisenbach.

 

La polémica está en el supuesto orden, hay quien dice que Minotauro tendría que haber tenido la Palma, y Fiordo el gran premio del jurado y eso.

 

Y el del director fue ex-aequo entre los Javis (Javier Calvo y Javier Ambrossi) españoles ellos, por La bola negra, y el polaco Pawlikowski por Fatherland.

 

Hubo, habitual también, mucho LGBTQ+, La bola negra muestra tres generaciones de gays perseguidos en España y los dos protagonistas de la belga Coward ganaron por mejores actores y encarnan una historia de amor en una compañía de teatro en el frente de la Primera Guerra Mundial (el premio a la mejor actriz también fue doble, las dos protagonistas de All of a Sudden, un gran drama sobre agonías)

 

Ah, el mejor guion fue para el francés de Notre Salut, que cuenta las desventuras reales de su abuelo, un arribista en el gobierno de Vichy en la Segunda Guerra)

 

The Dreamed Adventure, dicen, es elusiva y misteriosa, o sea hay cosas que quedan poco claras, pero se supone habla del tráfico de personas. Fatherland es sobre el regreso de Thomas Mann a su país después de la guerra. Minotauro es sobre la corrupción de algunos rusos en el comienzo de la guerra con Ucrania, y Fiordo sobre el choque de culturas entre unos emigrados rumanos, muy conservadores y fanáticos religiosos y los servicios sociales noruegos. Estos rumanos castigan corporalmente a los hijos y se permiten manipulaciones psicológicas que los noruegos no pueden aceptar.

 

La crítica es que el retrato termina por iluminar el comportamiento de los rumanos y que los progresistas servicios sociales noruegos son demonizados en sus rigideces categóricas y estrechas. Los bien intencionados dicen que una crítica tan feroz puede invitar a que estos servicios, que hacen en general un muy buen trabajo, sean eliminados.

 

Nosotros ya sabemos que es un planteo falso. Los progresismos ganados no desaparecen por funcionamientos discutibles sino per se. Aquí, por ejemplo, la secretaría de la mujer no se cerró por mal funcionamiento sino solo por existir, por ideología. La ultraderecha no anda con sutilezas.

 

Este año todo el Palmarés de la Competencia Oficial es muy vendible (El de Un Certain Regard hasta un cierto punto, también. Fiordo, Minotaur, Fatherland, La bola negra, Coward funcionarán muy bien en boleterías y se desempeñarán con eficacia en la temporada de premios.

 

El año pasado no pudieron vender la película, La petite dernière por la que Nadia Melliti ganó el Premio a la Mejor Actriz del Festival. Se distribuyó escasamente cuando el presente Festival ya se inauguraba.

 

Dicen que The Dreamed Adventure con su Premio del Jurado es elusiva, sutil y deja muchos puntos suspensivos, todo lo cual no augura una apertura exitosa al gran público. Como El agente secreto el año pasado. La película brasileña era maravillosa, pero demandante. Ostentaba una narración típica de los años que evocaba, los setenta, y hubo gente no entrenada en esas escrituras, que se perdió en los meandros expositivos.

 

También el año pasado, entre las que concursaron y no se llevaron ningún premio, como Eddington, probaron ser huesos duros de roer para el público popular. Este año tanto The Man I Love, con sus agonías, subgénero exitoso, o Paper Tiger y su mafia rusa en EEUU y la coreana Hope y sus monstruitos pueden venderse muy, muy bien.

 

Después Gentle Monster y su marido abusador desatará el morbo y puede que lleve gente al cine. Y las sutilezas de Nagi Notes también pueden hallar público dispuesto.

 

Las ganadoras, por Mejor Actriz, incluye a una estrella carismática como pocas (Virginie Efira) en otro drama de agonías, hordas de gente con pañuelos descartables se avizoran. Los actores ganadores se lucen en un drama de amor, que sea queer no le resta atractivos.

 

En Un Certain Regard, el actor ganador protagoniza (Bradley Fiomona Dembeasset) una película, Congo Boy, de salir adelante y triunfar en concursos, (muy Hollywood, a decir verdad) y las actrices ganadoras (Marina de Tavira, Daniela Marín Navarro, Mariangel Villegas. están en un drama de familias disfuncionales, Siempre soy tu animal materno, ¡plin!, ¡caja!

 

Como sea, las ofertas vistas en Cannes siguen siendo la esperanza de un año cinematográfico no muy árido. No esperen nada superador desde Hollywood. En los próximos días llegarán del maestro Spielberg (Disclosure Day / El día de la revelación) y del siempre atendible Ridley Scott (The Dog Stars / La constelación del perro / La guerra de los últimos) y a juzgar por los tráileres, más de lo mismo, de lo que ya hemos visto hasta el hartazgo.  

Gustavo Monteros


Cannes 2026 - Todos los ganadores


 

Palmarés de Cannes 2026

Competencia Oficial

Palma de Oro - Fjord, dir. Cristian Mungiu

FJORD (Fiordo) (Una familia inmigrante rumana que reside en Noruega está siendo investigada y se enfrenta al escrutinio del sistema judicial local.)

Grand Prix - Minotaur, dir. Andrey Zvyagintsev

MINOTAUR (Minotauro) (La existencia meticulosamente controlada de un ejecutivo de alto nivel se desmorona cuando las crisis profesionales, el caos global y la traición conyugal convergen, empujándolo hacia un peligroso punto de quiebre.)

Mejor Director, ex-aequo - Javier Calvo, Javier Ambrossi por La bola negra y Pawel Pawlikowski por Fatherland (Patria)

LA BOLA NEGRA (Explora lo que significa ser gay a lo largo de diferentes épocas, centrándose en "tres existencias" que están conectadas a través de temas de sexualidad, deseo, dolor y herencia.)

FATHERLAND (Patria) (Explora la vida de Thomas Mann en la Alemania de posguerra, la postura de su familia contra el dominio nazi y su viaje al exilio.)

Premio del jurado - The Dreamed Adventure, dir. Valeska Grisebach

DAS GETRAÜMTE ABENTEUER/THE DREAMED ADVENTURE (La aventura soñada) (Una mujer acepta un trato para ayudar a un viejo conocido. Sigue al héroe en su aventura y se adentra en un territorio peligroso donde se enfrenta a sus propios deseos.)

Mejor actriz - Tao Okamoto, Virginie Efira for All Of A Sudden

ALL OF A SUDDEN/SOUDAIN (De repente) (Dos académicos intercambian cartas sobre el azar y el riesgo. Cuando el filósofo enferma, su correspondencia académica se transforma en conversaciones íntimas sobre la mortalidad y se forja un vínculo más profundo entre ellos.)

Mejor guion - Emmanuel Marre por Notre salut / A Man Of His Time

NOTRE SALUT (Nuestra salvación) / A MAN OF HIS TIME (Un hombre de su tiempo) (En 1940, Henri Marre llega a Vichy con la aspiración de publicar su manuscrito Notre Salut, con el que espera rescatar a Francia del régimen de Vichy)

Mejor Actor - Emmanuel Macchia, Valentin Campagne por Coward

COWARD (Cobarde) (Pierre, un joven soldado belga, quiere demostrar su valía en el campo de batalla durante la Primera Guerra Mundial. Detrás de las líneas del frente, conoce a Francis, a quien se le pide que encuentre la manera de levantar la moral de las tropas.

Camera d’Or para la mejor opera prima - Ben’Imana, dir. Marie Clementine Dusabejambo

BEN’IMANA (Vénéranda trabaja en el ámbito de la justicia comunitaria y la reconciliación tras el genocidio. Una crisis familiar pone a prueba sus convicciones. La película sigue a mujeres que reconstruyen sus vidas en medio de un trauma compartido, mostrando cómo el pasado moldea su presente) 

Competencia de Cortometrajes

Palme d’Or - Para lo contrincantes / For The Opponents, dir. Federico Luis

PARA LOS CONTRINCANTES / FOR THE OPPONENTS (En el barrio conflictivo de Tepito, un joven persigue el gran sueño mexicano: convertirse en campeón de boxeo)


Palmarés de Un Certain Regard

EVERYTIME 
de Sandra WOLLNER
(Sinopsis del argumento: Una tragedia une a una madre, su hija y un adolescente. Lidiando con la culpa y el perdón, este improbable trío emprende un viaje a Tenerife para unas vacaciones familiares que nunca se realizaron. Bajo el resplandor del sol, el pasado y el presente comienzan a entrelazarse silenciosamente.)

Premio del jurado
ELEPHANTS IN THE FOG
de Abinash BIKRAM SHAH
Primera película
(Sinopsis del argumento: En una aldea nepalí enclavada en el corazón de un bosque habitado por elefantes salvajes, Pirati, la matriarca de una comunidad kinnar, sueña con escapar para vivir con el hombre que ama. Pero cuando una de sus hijas desaparece, debe investigar y elegir entre su anhelo de libertad y sus responsabilidades con su comunidad.)

Premio especial del jurado
IRON BOY
de Louis CLICHY 
(Sinopsis del argumento: En la Francia rural, Christophe (10) intenta estar a la altura de su padre, un hombre rígido y distante, en la granja familiar. Pero el pequeño empieza a desplomarse sin previo aviso: en el tractor, en el colegio, en la cena… Un médico encuentra la solución: Christophe debe llevar un corsé de hierro para mantenerse erguido. Obligado a reinventarse lejos de la granja, Christophe descubre una nueva pasión por la música, conoce a una nueva amiga y la sigue en sus primeras travesuras.
Pero, ¿servirá de algo para solucionar este desequilibrio?)

Mejor actor
Bradley FIOMONA DEMBEASSET
por CONGO BOY dirigida por Rafiki FARIALA 
(Sinopsis del argumento: Bangui, República Centroafricana. Robert, de 17 años, sueña con una carrera musical, pero la guerra civil está devastando el país. Cuando sus padres son encarcelados, se ve obligado a cuidar solo de sus cuatro hermanos menores, haciendo malabares con la vida cotidiana, trabajos ocasionales, exámenes escolares y conciertos, decidido a perseguir su sueño.)

Mejor Actriz
Marina DE TAVIRA, Daniela MARÍN NAVARRO, Mariangel VILLEGAS
por SIEMPRE SOY TU ANIMAL MATERNO dirigida por Valentina MAUREL 
(Sinopsis del argumento: Tras años estudiando en Europa, Elsa regresa a Costa Rica para reunirse con su familia. Encuentra a su hermana menor viviendo sola en la casa familiar, cada vez más distante y solitaria, como si se hubiera sumergido en su propio mundo. Mientras tanto, sus padres están absortos en sus propias vidas. Su padre se enfrasca en una serie de aventuras amorosas, mientras que su madre se dedica a reeditar los poemas eróticos de su juventud, sin comprender del todo la gravedad de la situación. El regreso de Elsa lleva a las tres mujeres a un enfrentamiento con aquello que aún las une, a pesar de todo.)


viernes, 22 de mayo de 2026

Especial Cannes 2026 - Décima parte - El cine de la playa

De todas las secciones de Cannes, esta, Cinéma de la Plage es la equivalente a lo que se pide en reuniones de amigos: Tocate una que sepamos todos. Porque generalmente se exhiben aquí títulos muy populares que engendraron cálidos recuerdos. Digo generalmente, porque este año incluyeron un estreno. Las explicaciones expresaron más verborragia que elocuencia porque en realidad incluyeron aquí un estreno por la simple y sencilla razón de que ya no les quedaba otro lugar dónde ponerlo. El festival crece y crece y ya no da abasto.

Este año la muestra incluyó:

Miércoles 13 de mayo de 2026

TOP GUN (Tony Scott, 1986)

Dice la gacetilla oficial: “Para celebrar su 40 aniversario, el clásico de Tony Scott, Top Gun, regresa a la gran pantalla este año en Cannes. Con secuencias aéreas llenas de adrenalina, personajes inolvidables y una banda sonora icónica, Top Gun sigue siendo un hito del cine popular. Con el papel que catapultó a Tom Cruise al estrellato y unas imágenes impresionantes, continúa siendo una experiencia cinematográfica legendaria.

Proyección con la presencia de Frédéric Moget, director general de Paramount Pictures Francia, y Charles H. Rivkin, director ejecutivo de la Motion Picture Association (MPA).”

Jueves 14 de mayo de 2026


SHINKANSEN DAIBAKUHA (The Bullet Train / Super Express 109) (Junya Sato, 1975) (En la Argentina se la conoció como PÁNICO EN EL TREN BALA)

Dice la gacetilla oficial: “1500 pasajeros, un Shinkansen a toda velocidad entre Tokio y Hakata, y una bomba que explotará si baja de los 80 km/h. El país está en alerta máxima para evitar una catástrofe. ¡Este trepidante thriller de acción a 250 km/h, que inspiró a Hollywood —desde Speed ​​hasta Unstoppable— llega a la playa a toda velocidad!

La película fue restaurada a partir de un escaneo 4K del negativo original de 35 mm utilizando un sistema ARRISCAN de alta precisión por TOEI LABO TECH CO., LTD.

Proyección con la presencia de Kota Saka (Toei Company, Ltd.).”

Viernes 15 de mayo de 2026



Estreno mundial de LES CAPRICES DE L’ENFANT ROI (Molière, Cyrano and the Young King) (Michel Leclerc, 2026)

Dice la gacetilla oficial: 1651. Luis (aún no XIV) es un joven adolescente. Ante la amenaza de la Fronda, su madre, Ana de Austria, decide ponerlo a salvo y lo sustituye por un doble. D'Artagnan lo confía a Cyrano de Bergerac, y Luis se esconde entre la compañía teatral de Madeleine Béjart y Molière. Mientras Madeleine y Cyrano descubren una pasión compartida por el joven Molière, Luis descubre la vida y sus placeres, el arte y el trabajo, el valor y la estrategia: todo aquello que lo convertirá en el Rey Sol.

Proyección con la presencia de Michel Leclerc, Artus, Franck Dubosc, Julia Piaton, Doria Tillier, Suzanne de Baecque, Niels Hamel-Brochen y Nemo Schiffman. La película también se proyectará en una sesión especial en la Sala Agnès Varda el jueves 14 de mayo a las 21:00 horas.”

Sábado 16 de mayo de 2026



UN HOMME ET UNE FEMME (A Man and a Woman) (Conocida en la Argentina: UN HOMBRE Y UNA MUJER) (Claude Lelouch, 1965)

Dice la gacetilla oficial: “Un hombre, una mujer, un encuentro que desafía el azar y el tiempo en las playas de Deauville. Un amor frágil, suspendido entre la pasión y la contención, inmortalizado en la pantalla. Una película para enamorarse en la playa, en presencia de Claude Lelouch, celebrando el 60 aniversario de su Palma de Oro.

Presentada por Les Films 13, con el apoyo de Cartier.

Nueva restauración en 4K realizada para el 60 aniversario de la película por el laboratorio Éclair Classics, basada en escaneos en 4K del negativo original de 35 mm (color y blanco y negro). Esta nueva restauración incluyó una revisión completa del trabajo digital, así como una nueva corrección de color en 4K, realizada por Alexandra Nou (Éclair Classics), bajo la supervisión del director Claude Lelouch y Carol Oriot-Couraye (Les Films 13). Directora del proyecto: Karine Grebet (Éclair Classics).

La restauración del sonido fue realizada por L.E. Diapason, basada en la pista magnética mono de 35 mm original.

Proyección en presencia de Claude Lelouch. (¡Tomá mate!)

Domingo 17 de mayo de 2026



ALL THE PRESIDENT’S MEN (Les Hommes du Président) (Alan J. Pakula, 1976) (Conocida en la Argentina como TODOS LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE)

Dice la gacetilla oficial: “Con las leyendas del cine Robert Redford y Dustin Hoffman, esta es la historia de la investigación del escándalo Watergate que llevó a la renuncia del presidente Nixon. Este apasionante thriller político, que compitió en el Festival de Cannes de 1976, regresa a la playa. ¡Imperdible!

Presentada por Park Circus. Esta restauración se realizó a partir del negativo original de 35 mm, escaneado en 8K para una calidad de imagen excepcional. Cada fotograma se restauró cuidadosamente para eliminar imperfecciones y garantizar una proyección impecable.

La película se etalonó en HDR, basándose en una copia de referencia de la época para preservar su aspecto original. El resultado ofrece una imagen más precisa, con contraste y colores mejorados.

La banda sonora original en mono también se restauró a partir de las mejores fuentes disponibles, ofreciendo una experiencia de audio nítida, ideal para las salas de cine modernas.

Proyección con la presencia del equipo de Park Circus.”

Lunes 18 de mayo de 2026

 

VIVA MARIA! (Louis Malle, 1965) (Conocida en la Argentina como ¡VIVA MARÍA)

Dice la gacetilla oficial: “A principios del siglo XX, en San Miguel de Allende, se conocen María I y María II, formando un dúo teatral antes de embarcarse en una lucha revolucionaria. Una sorprendente variación de la revolución, que combina comedia y western, protagonizada por Jeanne Moreau y Brigitte Bardot.

Proyección con la presencia de Nicolas Seydoux, presidente de Gaumont.

Esta proyección se organiza en colaboración con la ciudad de Cannes, cuyo alcalde, David Lisnard, inaugurará una placa en la playa de Macé en honor a Brigitte Bardot.”


Martes 19 de mayo de 2026



LAND AND FREEDOM (Ken Loach,1995) (Conocida en Argentina como TIERRA Y LIBERTAD)

Dice la gacetilla oficial: “Primavera de 1936. David, un joven activista desilusionado de Liverpool, se une a las fuerzas republicanas españolas para luchar contra el franquismo. Una película sobre el compromiso revolucionario y la lucha contra el fascismo.

Versión restaurada en 4K.

Proyección con la presencia de Ken Loach.” (¡Tomá mate!)

 

Miércoles 20 de mayo de 2026


CRÍA CUERVOS (Carlos Saura, 1976)

Dice la gacetilla oficial: “En una casa silenciosa, una niña observa cómo el mundo adulto se desmorona bajo el peso de secretos, dolor e ilusiones. En sueños y recuerdos, la inocencia se torna inquietante, casi perturbadora. Compitió en el Festival de Cannes de 1976, donde ganó el Premio del Jurado, la fuerza emocional de la película estará presente.

Esta versión fue restaurada en 2026 por el laboratorio Cherry Towers (Madrid) a partir de los negativos originales de imagen y sonido, escaneados en 4K. Todo el proceso fue realizado por Video Mercury Films, que también se encargó de la corrección de color y la restauración digital de imagen y sonido.

La proyección contará con la presencia de la cantante Jeannette, quien interpretará la icónica canción «Porque te vas» de la banda sonora, junto a los hijos del director, Antonio y Anne Saura. (¡Tomá mate!)

Jueves 21 de mayo de 2026


SIGNORE & SIGNORI (Ces Messieurs Dames / The Birds, the Bees and the Italians) (Pietro Germi,1966) (Conocida en la Argentina como SEÑORAS Y SEÑORES)

Dice la gacetilla oficial: “Entre la hipocresía refinada y los deseos apenas disimulados, la burguesía italiana se quita la máscara… y mucho más. Mentiras, romances y sátira mordaz: cuando la respetabilidad se desvanece, todo se vuelve deliciosamente escandaloso. ¡La segunda Palma de Oro de 1966, para disfrutar con humor!

Cortesía de la Cineteca di Bologna y Orium SA.”

Viernes 22 de mayo de 2026



JE HAIS LES ACTEURS (I Hate Actors) (Gérard Krawczyk, 1986) (No se estrenó en Argentina)

En el Hollywood de los años 40, un rodaje se ve truncado por un productor tiránico, un director paranoico, una estrella prometida veinticuatro veces, un actor que se niega a envejecer y una extraña serie de asesinatos. Una sátira disparatada de la época dorada de Hollywood, con la presencia del director en el 40 aniversario de la película.

Restauración en 2K realizada a partir de los negativos originales de imagen y sonido por Éclair Cinéma para Gaumont.

Proyección con la presencia de Gérard Krawczyk.

Sábado 23 de mayo de 2026



MON ONCLE (Jacques Tati, 1958) Conocida en la Argentina como MI TÍO)

Dice la gacetilla oficial: “Gérard, hijo del muy formal Sr. Arpel, disfruta pasando tiempo con su soñador y bohemio tío, el Sr. Hulot. Cinéma de la Plage cierra con un gran clásico de la comedia francesa, ganador del Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes de 1958. ¡Una película con un estilo verdaderamente único!

La digitalización en 4K de la imagen y el sonido, así como la restauración y la corrección de color de la película, fueron realizadas por L’Image Retrouvée, con el apoyo del CNC. Este trabajo fue supervisado por los equipos de Les Films de Mon Oncle (Margaux Chalançon y Jérôme Deschamps) y de Studiocanal (Sophie Boyer y Jean-Pierre Boiget).

En presencia de Macha Makeïeff y Jérôme Deschamps, fundadores de Les Films de Mon Oncle, y Juliette Hochart, Vicepresidenta Ejecutiva de Catálogo de Studiocanal.

Gustavo Monteros