sábado, 11 de junio de 2011

Hanna

A la pobre Saoirse Ronan, (quien fuera la adolescente histericona que desataba el drama en Expiación, deseo y pecado), le tocan los relatos multigéneros. Viene de Desde mi cielo, un error mayúsculo de Peter Jackson, que mezclaba el thriller, el drama de pérdida y ausencia con lo sobrenatural. Ahora en Hanna, primera incursión en la acción de Joe Wright (Orgullo y prejuicio, Expiación, deseo y pecado), le toca lidiar con el cuento de hadas macabro, los enredos de espías, las vueltas de la iniciación a la vida, el drama de venganza y una pizca de ciencia ficción.


A la chica le va mejor con Hanna, que no estará lograda, pero al menos no es un bodrio irredimible como Desde mi cielo.


Hanna tiene sus errores, pero también sus hallazgos. Entre los primeros podemos consignar las escenas de acción, elementales y trabajadas a reglamento; algunas transiciones de escenas como la del número cabaret que pareciera querer terminar en algo contundente y no termina en nada; algunas caracterizaciones como la Tom Hollander en el lugar común del gay sádico; el cuadro de flamenco, que pretende color local y es anodino; y un humor tan ramplón que más que humor es carencia de toda gracia.


Entre los hallazgos podemos mencionar a Cate Blanchett, que si bien no convierte en oro todo lo que toca, lo dignifica y lo vuelve apreciable; Berlín, que es tan de películas de espías; la música de The chemical brothers, un descanso para el oído de la habitual batahola estúpida pochoclera; la escenografía de la secuencia final, ese parque de diversiones decadente y siniestro; y Saoirse Ronan.


La chica es un talento que viene en un formato raro. Es flaquísima, casi andrógina, desgarbada y hasta desangelada, pero es imposible dejar de mirarla o no conectarse con su luminosidad prerrafaelista.


En definitiva, Hanna no amalgama sus heterodoxos elementos, exige una tremenda suspensión de la incredulidad, pero entretiene, se sigue con interés y para variar uno sale del cine sin sentirse estafado.

Un abrazo,
Gustavo Monteros

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